viernes, 4 de julio de 2014

La micro vacía como nunca



Que el Transantiago conduce o anda por mal camino, no es secreto para nadie, lamentablemente esta ha sido la tónica que ha marcado un proyecto que no se ha podido estabilizar con el tiempo, peor aún, se ha transformado en la piedra en el zapato para el gobierno de turno desde su implementación.
Todo esto sumado a la paralización del pasado jueves que convocaron los choferes del transantiago, donde no obtuvieron una gran adherencia, ya que se esperaba, que 7 de las 8 empresas de transporte se adhieran. La idea es ejercer presión, con el fin de buscar mejoras salariales y regular la cantidad de las horas de trabajo. Además, se busca modificar el código laboral, junto con terminar con las prácticas antisindicales y la estatización del transporte público. Esto se suma al discurso de el entonces dirigente sindical Marco Antonio Cuadra, quien se quemara a lo bonzo a principios de junio, y falleciera el pasado martes, dejando en evidencia los malos tratos de la misma compañía hacia sus trabajadores, que son la antesala de los últimos acontecimientos de violencia y destrozos, que han afectado tanto a conductores como a las maquinarias que usaron estos los mismos, en las últimas manifestaciones de “alegría” por parte de la hinchada futbolera.

El resultado fue de una pobre asistencia, la cual los medios se encargaron de destacar junto con el crecimiento de la evasión, lo que se transforma en el argumento perfecto para justificar la millonaria inversión que cae en la permanente resurrección del transantiago.

En cambio la respuesta de la ciudadanía es que el sistema es deficiente, y el alto costo no lo justifica, ni merece un pago por el deplorable servicio que entregan. Sí, es más de lo mismo, y finalmente los únicos afectados, somos los usuarios, los cuales sufrimos las alzas en el costo del pasaje

Ahora debemos analizar, cuales son las reales causas de la poca convocatoria, dando por hecho que los choferes de la locomoción colectiva suelen ser fieles a sus convicciones y sus acciones, siempre defienden su discurso. Es por eso que extraña ver que gran parte de los choferes no se sumaran al paro, y salieran a trabajar como un día común y corriente - muy extraño. espero equivocarme, pero es evidente que las amenazas y las presiones existieron por parte de los empresarios del transporte público, lo que es muy grave y peor, se suma a todos los problemas que lleva este bus, el cual está con problemas mecánicos hace mucho tiempo.

Por Manuel Galindo @_galin2