Desde hace mucho tiempo que recuerdo con mucho afecto una
campaña que sin duda alguna, a usted le habrá sacado más de una lágrima, como a
mi. Era Septiembre del 2012, y Fundación Puente lanza una propuesta llamada “La
carrera más difícil del mundo”, a través de un video que explica las distintas
etapas o procesos que debe sortear un estudiante con vulnerabilidad social; con
una familia conflictiva, un ambiente que te impulsa hacia el consumo de drogas,
e incluso, las injusticias en lo laboral. Y quizás esta descripción te puede
sonar cercana en algunos de los aspectos mencionados, y probablemente pensaste
en distintas soluciones para seguir adelante y luchar por tu futuro.
Pero hay un problema constante para muchos de nosotros,
estudiantes con un sentido de protección empedernido; y es el de mantener
nuestros estudios siendo padres, madres, o incluso ambos al mismo tiempo. Por
lo mismo, en nuestra condición de vulnerabilidad social, según el quintil en el
que nos encontremos, recibimos el apoyo del estado con una beca de alimentación
(JUNAEB), digamos, únicamente para comprar alimentos en diversos puntos de
alimentación estudiantil o supermercados habilitados, bajo los conceptos de
“comida sana” que ya todos conocemos.
El punto es, que teniendo que sortear tantos obstáculos en
locomoción, matricula, mensualidad y diversos costos para enfermedades y otros
insumos para el buen cuidado del bebé, ¿crees
que sería bueno obtener una ayuda extra en la alimentación del niño por nuestra
condición de estudiante?
Probablemente este debate se extienda a quiénes son los
verdaderos responsables en el cuidado del bebé, porque aunque la subvención sea
sólo para la madre, o el padre, o ambos, sería bueno que al menos pudiéramos
tener una ayuda para esta labor tan difícil: Ser padres y estudiantes de tiempo
completo.
Por Fabián Domínguez @asfDominguez
Por Fabián Domínguez @asfDominguez
